
APRENDO
Aprendo de la infinita ley
-flexible y absoluta-
como el tronco de la vida.
Aprendo, sin conocer el nombre de las cosas,
ni su espacio en el vacio abandonado.
Aprendo y se
y sin embargo olvido...
Vuelvo a tropezarme con las piedras,
vuelvo a comenzar de nuevo,
entonces,
a descubrir el cielo con los dedos,
a unificarlo todo en sus fragmentos.
Retorno siempre y luego sigo,
con la razon del aire entre las manos,
con el por que del ave,
con el silencio azul de las orillas.
Aprendo,
y no del hombre exactamente,
ni de su realidad de hierro
-encajonada-
sino de lo que va dejando atras
por los caminos,
de los despojos sucios en la tierra
y de la quietud profunda
de las almas dormidas.
viviane nathan, del libro "aprendo sin conocer el nombre de las cosas, 1977
Aprendo... y no del hombre exactamente, si no de lo que va dejando
detrás...
¡Que belleza Vivi!, nunca dejas de emocionarme y conmoverme. Un
beso.
PD: Ya tengo tu libro, ya he colgado un poema y seguiré colgando
varios más... Gracias.
Y felíz de llegar a la otra orilla, me reconozco en este poema y te doy las
gracias por tender un puente con palabras. Tan frágiles a veces, tan
poderosas, otras.
Un saludo vivi
Aprendo,