Entrevista a Amira Hass. ¿Cree que su trabajo y el de otros colegas de la prensa israelí pueden cambiar algo en el gobierno de su país? ¿Y existe esa simbiosis actualmente en Israel? Precisamente, la crudeza de sus artículos y su denuncia constante respecto a la ocupación, deben crearle problemas con los estamentos de su país. Y los palestinos, ¿cómo la tratan, cómo se relaciona viviendo entre ellos, y siendo la única periodista israelí que trabaja en los territorios ocupados? ¿Cómo logró cambiar ese prejuicio, si es que lo ha conseguido? ¿Es la ocupación el caldo de cultivo donde germina el potencial suicida? Y si es así,¡ ¿reside ahí su fuerza o su debilidad? ¿Vengarse de todo y de todos los israelíes? Afirma usted que la resistencia armada palestina ha fracasado absolutamente, y que ha sido un error por la diferencia enorme de fuerzas. ¿Qué camino le queda al pueblo palestino para lograr su liberación? ¿A qué cree que se han debido sus tácticas hasta el momento? ¿Cúal es su análisis de la Intifada , vivida desde la zona ocupada? ¿Se puede situar una fecha o acontecimiento concreto? Se ha acusado a los palestinos de utilizar supuestamente a sus niños y jóvenes para enfrentarlos a las FID (Fuerzas de Defensa Israelíes), y así despertar la ira y la conmoción en el pueblo y en el exterior. ¿Es esto cierto? También ha habido periodistas y cooperantes heridos y abatidos por las FID sin que se depuren responsabilidades. ¿Es cierto? ¿Qué influencia puede tener Hamas en Cisjordania? ¿Puede suceder como en Gaza, donde lo controlan todo? ¿Y respecto a Cisjordania? A pesar de la tendencia existente, ¿cuenta Israel con una sociedad laica?, ¿qué papel juega el laicismo? Hoy parece abrirse tenuemente un paréntesis esperanzador en las relaciones palestino- israelíes. ¿Cree usted que algún día podrán ambos pueblos vivir en paz?
Una periodista israelí en territorio ocupado 
Francisco Luis del Pino Olmedo/ Revistas culturales
Hija de una superviviente del Holocausto, Amira Hass rechaza la objetividad y cree que el trabajo del periodismo es vigilar al poder. Aunque personalmente no se siente valiente, no deja de ser "una periodista israelí en territorio ocupado", como reza el subtítulo de su libro Crónicas de Ramala (Galaxia Gutenberg, 2005), que recoge algunos de los artículos que escribiera entre los años 1997 y 2002, para el diario israelí Haaretz . Una contundente denuncia de la asfixia y represión que ejerce el Estado de Israel sobre los palestinos.
El periodismo en general no puede provocar un cambio. La prensa forma parte de la sociedad, y por eso en los conflictos nacionales la prensa forma parte de alguno de los dos bandos.Así que, en este caso, lo que hace es traicionar su tarea de vigilar al poder. En un conflicto como éste, nosotros somos la parte ocupante; la prensa y los periodistas sienten que forman parte del poder, y lo que permite a la prensa provocar un cambio es cuando existen fuertes movimientos sociales que encuentran en su eco las voces disidentes que haya entre los periodistas. Así que unos refuerzan a los otros.
Sobre esto, siempre pongo como ejemplo el caso del movimiento feminista israelí, que desempeñó un papel muy importante a principios de los años noventa, al protestar contra unas sentencias judiciales demasiado leves en los casos de violación. Hasta ese momento, no se acostumbraba a criticar a los jueces, y las violaciones no se consideraban delitos demasiado graves. Pero la insistente protesta de las feministas encontró su eco en columnas y artículos periodísticos, escritos especialmente por mujeres periodistas, que empezaron a criticar a los jueces. Lo cual dio paso a todo un nuevo lenguaje y provocó que ya no se permitiera el uso de un lenguaje sexista. Por supuesto, todo eso es un proceso, no ha sido posible con el trabajo de un solo periodista: se ha requerido la base de un movimiento social. Las cosas son mucho más difíciles si nos referimos a la ocupación, porque hay demasiados israelíes que tienen un interés inmediato en que prosiga la ocupación.
En Israel algunos me ven como una traidora. Antes de la Intifada me veían como una loca, especialmente cuando vivía en Gaza. Consideraban que era una demente porque Gaza, para Israel, era como el infierno. Finalmente, empezaron a conocer Gaza a través de mis escritos. Tengo un libro publicado de esa época que creo que han aceptado. Por otra parte, no se debe exagerar mi aislamiento en Israel.
Ellos también se han tenido que habituar a mí, sobre todo durante mi vida en Gaza, donde ser judía, israelí, mujer, activista, en fin, no precisamente una mujer de su casa, les desconcertaba. Pero sí, de alguna manera se acostumbraron a mí.Han sido mucho más difíciles estos últimos cuatro años en Ramala, durante la Intifada , que los que pasé en Gaza, donde los habitantes trabajaban mucho en Israel, y no tenían una imagen estereotipada de su sociedad. Por el contrario, en Ramala, no conocen demasiado a los israelíes, y además han de probar constantemente que son nacionalistas. Por lo tanto, sus intelectuales burgueses no me aceptaban por lo que representaba para ellos, no por mí misma, sino por el ocupante que represento.
A través de los niños de las casas donde he vivido. Los niños necesitaron tiempo para entender que soy judía, pero que no soy un soldado, porque para los palestinos,"judío" es sinónimo de "ejército". Poco a poco los niños de mi barrio dejaron de decir "están viniendo los judíos". Ahora dicen: "es el ejército israelí el que viene a ocuparnos, no los judíos".
Según mis observaciones, la táctica de los atentados suicidas es la prueba más clara de la debilidad palestina y de su sensación de estar desvalido ante el enorme poder israelí. Se trata de un sentido muy personal de la debilidad y la desesperación de cada palestino, porque si tú crees en la lucha por la liberación, quieres vivir. Es la propia impotencia la que de alguna manera conduce a estos atentados suicidas. Y en segundo lugar, existe la motivación personal de tantos y tantos individuos... Individuos que ven sus vidas personales y las vidas de sus familias, de su barrio y de todo su pueblo, como una cadena continua de desposesión. Y sienten que Israel no tiene ninguna intención de detener esta desposesión que empezó en el año 1948 y sigue y sigue... ¡Y quieren vengarse!
Vengarse por cosas muy concretas. El hecho de que tantos civiles palestinos hayan sido asesinados por soldados israelíes, de que haya habido tanta destrucción, tanta impotencia...Cuando vas allí y no puedes continuar tu camino porque hay un asedio en cada centro urbano. Esto empezó a entrar en ebullición y explotó en una espiral de venganza y desesperación; y en esta voluntad, la predisposición a morir.
Me parece que hay lecciones que se pueden aprender, modos de resistencia como en Suráfrica o la India. Tienen suficiente gente creativa que podría pensar y planear diferentes formas de resistencia; pero, de todas formas, esa resistencia no puede valerse por sí sola. Es muy importante desarrollar una resistencia popular contra la ocupación, junto con los israelíes y con otras fuerzas del mundo.
El problema principal que yo veo en el movimiento palestino es que no planifica sus tácticas según sus objetivos de liberación, sino según el cálculo de qué es lo que les hará más populares, dentro del escenario político palestino. Sintieron que lo que exigía el pueblo era venganza, y escogieron la mejor manera de vengarse. Es obvio que para desarrollar una guerra de guerrillas o una desobediencia civil necesitas tiempo, paciencia, planificación, por lo tanto no obtienes un resultado inmediato que puedas demostrar de alguna manera. Matar a doce o veinte personas en un solo ataque es algo que recibe una recompensa inmediata.
La gente empezó a juzgar la Intifada ("levantamiento") según el número de bajas en ambos lados, y según cada organización, Hamas y la Yihad Islámica. Se inició entonces una competencia por verter sangre; la desesperación personal de los individuos es algo que se utiliza, y de lo que se abusa por parte de estas organizaciones. De alguna manera, los atentados suicidas palestinos contra civiles israelíes, empezaron en el momento en que Israel dio comienzo a su política de clausura y asedio. Esta política se inició en el año 1991, y su intención era suprimir cualquier libertad de movimiento entre los palestinos. Esto lo enfatizo porque la mayor parte de la gente cree que es lo contrario, que la política de asedio vino después de los ataques suicidas, pero es sencillamente mentira. ¡Empezó tres años más tarde!
El primer atentado suicida –¡no lo olvidemos nunca!– fue tras una masacre que se cometió en Hebrón, en la mezquita de Ibrahim. O sea que fue un acto de venganza, y ésta pasó a ser la táctica principal de Hamas, una táctica política contra la Autoridad Palestina, que también formaba parte de la lucha interna por la popularidad en Palestina. Pero esto no lleva a los palestinos más cerca de su liberación en absoluto.
Hay centenares de niños palestinos –lo siento, pero no recuerdo la cifra exacta– que han sido asesinados por soldados israelíes en los últimos cuatro años. Recuerdo el caso de uno en concreto, el de un niño que volvía con su padre a su casa después de comprar un coche de segunda mano. Tuvieron que pasar por un control militar cuyo único objetivo era garantizar la seguridad de una colonia israelí vecina, y el niño murió durante el tiroteo que se produjo. Que el niño muriera por balas israelíes o palestinas no cambia el hecho de que las posiciones militares se han transformado en trampas mortales para cualquier palestino que se atreva a protestar en contra los asentamientos, incluso para cualquier palestino que se atreva a pasar por un puesto militar.
Creo que han sido siete u ocho periodistas, no recuerdo exactamente el dato. La mayoría palestinos, y creo que tres extranjeros. Todos fueron asesinados, excepto quizá en un caso, por soldados israelíes, pero no se ha tomado ninguna medida al respecto.
No creo que lo controlen todo. Existe una lucha por el poder, y ésta será un prueba muy interesante para Hamas en Gaza, ya que deberán tener en cuenta las exigencias realistas de la vida cotidiana en las distintas municipalidades que se han de crear. Ésta es una lección muy importante que tenemos que aprender, tanto ellos como nosotros, sobre los palestinos. Por supuesto, lo que juega a su favor, creo yo, es la pobreza y la ignorancia de los últimos diez años. La política israelí de asedio y la indiferencia de la Autoridad Palestina hacia el bienestar, hacia la distribución justa de la riqueza, ha empeorado el fenómeno de la ignorancia, lo ha explotado, especialmente en Gaza, de una manera que no tiene precedentes en relación a lo que conocíamos hace diez o veinte años. Los niveles de educación eran mucho más elevados hace veinte años en Gaza. La gente se sentía orgullosa de que todo lo que tenían lo invertían en educación, pero la pobreza, que es una consecuencia directa de la política israelí por cerrar estos territorios, implica su estrangulamiento económico. Y como ya he dicho, la indiferencia de la Autoridad Palestina ha hecho que Dios, la religión, y los sueños sobre el Paraíso se conviertan en algo muy material, casi tangible.
Tanto en Gaza como en Cisjordania, la fortaleza que confieren las personas a Hamas es también una protesta cotnra al Fatah, porque en los años de su autogobierno, demostraron tanta despreocupación por la vida de las personas que hay mucha rabia contra al Fatha y su descuido. También Hamas es fuerte por esta razón. Yo no creo que se trate únicamente de un apoyo a la visión religiosa que tiene Hamas del mundo, o de la sociopolítica, sino de una protesta contra al Fatah. O sea, se deben mucho a lo que ha hecho al Fatah, y habrá que ver lo que hace al Fatah, si son capaces de cambiar. Y luego, por supuesto, todo el mundo está experimentando esta tendencia a la fundamentalización: los cristianos, los judíos, los musulmanes... No es algo exclusivo de los palestinos.
Por supuesto que existe una sociedad laica en Israel; es decir, una sociedad compuesta por seglares, ateos, no practicantes... De hecho, creo que la sociedad israelí es laica, ante todo, no religiosa. Los partidos religiosos y la política religiosa se relacionan más con la política que con la religión en sí. Existe una parte nacionalista muy fuerte, con un componente étnicoreligioso muy marcado, que representa principalmente a los judíos que provienen de los países musulmanes, y que durante muchos años sufrieron la discriminación por parte del establishment . Para ellos, la religión se convierte en una forma de reforzar su identidad y luchar contra la discriminación. La religión se ha utilizado en los últimos años para hacer hincapié en nuestros así llamados "derechos históricos sobre la tierra", pero, dentro de la sociedad israelí, la vida laica es la norma, no la excepción.
Lo que por una parte nos anima y por otra nos frustra –que percibo por vivir en ambas sociedades– es la certeza de que, básicamente, habría podido ser muy sencillo coexistir, vivir los dos pueblos en dos estados, o en una confederación de estados, como sea... Los palestinos son gente tranquila, sería tan fácil llegar a un acuerdo con ellos si hubiese una intención por parte de Israel de poner un limite a lo que yo llamo "esta cadena de desposesión"...